Noticias Economía

División entre sindicatos de PAT y un recurso legal extienden la crisis para los trabajadores de ese canal

“Lastimosamente, en nuestra casa también tenemos un frente que no entendemos cuál es la lógica, cuál es el razonamiento que se ha empleado desde Santa Cruz. A través de una representación mínima, porque no son más de 40 personas, el ejecutivo del Sindicato, Carmelo Pedraza, se autonombra administrador”, relató Valda. 

Problemas de legitimación en la representación entre sindicatos de la cadena televisiva PAT y una medida cautelar que impuso un juez laboral de Santa Cruz se han constituido en los principales obstáculos para que el medio, ahora en manos de los trabajadores, puedan resolver sus problemas económicos que arrastran desde diciembre pasado.

 

Al menos 350 trabajadores de ese medio televisivo demandan el pago de sus salarios adeudados desde hace tres meses. La declaratoria de cuarentena general, que se extenderá hasta el 30 de este mes, ha radicalizado el pedido por la urgente necesidad de abastecimiento de productos básicos para cada uno de sus hogares.

 

El jurista Jorge Valda, representante legal del Sindicato de PAT en La Paz, detalló ayer, en una entrevista en el propio canal, que tres miembros del sindicato de La Paz fueron declarados apoderados y cuentan con la representación legal para gestionar el cobro que el Estado le adeuda por servicios de pauta publicitaria del anterior Gobierno. Incluso, en una primera instancia, ya habían cobrado 2 millones de bolivianos de los más de 3 que adeudaba el Ministerio de Comunicación; el resto de los pagos fueron paralizados.

 

“Lastimosamente, en nuestra casa también tenemos un frente que no entendemos cuál es la lógica, cuál es el razonamiento que se ha empleado desde Santa Cruz. A través de una representación mínima, porque no son más de 40 personas, el ejecutivo del Sindicato, Carmelo Pedraza, se autonombra administrador (…) y dice: ‘desconocemos a los apoderados de La Paz, yo desde este momento voy a ser el administrado y me voy a encargar de todo’. Y lo primero que hace es sabotear los programas”, relató Valda. 

 

El representante de Santa Cruz, a través de un video emitido hoy, resaltó que la postura de su regional es convertir a la casa televisiva en una empresa social y tildó a la representación de La Paz  como brazo operativo de una empresa delincuencial.

 

“Nuestras demandas son sobre la red PAT. Hay una empresa llamada Multipat, una empresa delincuencial que fue creada solamente para evadir la carga impositiva y la carga social. Esa empresa y los prófugos de esa empresa han otorgado poderes a tres colegas de La Paz para que esta gente siga operando y siga haciendo daño a los trabajadores”, sostuvo Pedraza.  

 

El Sindicato de PAT Cochabamba emitió un pronunciamiento donde desconoce a Carmelo Pedraza como representante administrador y ratifica la legitimidad de los representantes de La Paz. 

 

A esta falta de coordinación se suma una medida cautelar emitida por un juez laboral de Santa Cruz, a solicitud de la directora de producción de PAT, por una deuda de 20.000 dólares. Ese recurso impide que el dinero adeudado al canal pueda ser utilizado hasta que no se garantice el pago a la denunciante. 

 

Los 5 millones de bolivianos que siguen impagos provienen del Tribunal Supremo Electoral,  Ministerio de Comunicación y Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, según el representante legal del Sindicato de PAT La Paz.

 

La Fiscalía investiga a este medio de comunicación por recibir millonarias cifras de dinero por concepto de publicidad en el gobierno de Evo Morales y por contener innumerables irregularidades con los compromisos sociales a sus trabajadores y responsabilidades tributarias. Además, se abre el caso de la venta y compra de este canal por medio de extorsión y amenazas a su anterior dueño. Sus anteriores administradores se encuentran aprehendidos. 
 

 

 

 

 

 

Publicado por: Freddy Poma Fernandez

Director Ejecutivo de Buena Fuente. Titulado en Comunicación Social de la Universidad Mayor de San Andrés.